Margarita, de Santander

«Simplemente fantástica. El pueblo muy tranquilo, pero con restaurante, lo que está muy bien si no te apetece cocinar. La casa preciosa, decorada con gran gusto, cómoda y sobre todo muy bien equipada. La cocina tenía todo lo necesario. Yo, que viajo con niños, suelo llevar lo necesario para desayunar y cosas básicas para cocinar, pero no necesité nada,¡había de todo! El cenador una maravilla,cenamos allí una noche y a pesar de la baja temperatura en la calle se estaba muy bien. Recomendado 100%…»